Superficie
Tiene una extensión de 759.9 km2, que corresponde al 6.5% de la extensión total del Estado. Ocupa el séptimo lugar en extensión territorial en el Estado. El municipio cuenta con 233 comunidades, integradas en 7 delegaciones, 133 de las cuales son menores a 50 habitantes.
Población
De acuerdo a los datos del Censo de Población y Vivienda 2010, el municipio cuenta con un total de 801,940 habitantes.
Presidente Municipal
Luis Bernardo Nava Guerrero
Contacto
(01-442) 2-38-77-00
Página
http://www.municipiodequeretaro.gob.mx/
A partir del período clásico tanto en el Estado de Querétaro como en el valle del Bajío hay restos claros de una cultura Mesoamericana. En la región serrana resaltan dos centros: Toluquilla y Ranas. Aquí destaca el centro ceremonial “El Pueblito”, conocido como “El Cerrito” que tiene características monumentales y que se manifiesta como un lugar cívico ceremonial y que al mismo tiempo servía de núcleo a una zona habitacional de enorme extensión. Los estudiosos de las culturas prehispánicas radicadas en Querétaro coinciden en que los asentamientos realizados en este valle, aproximadamente en el año 200 d.C., se dieron simultáneamente con la movilización hacia el Norte de las culturas de Mesoamérica.
Por los vestigios, es de señalarse que eran grupos humanos con un alto desarrollo cultural de influencia Teotihuacana. No se sabe por qué fue abandonado el centro ceremonial “El Cerrito”; algunos argumentan que la causa fue por los cambios climatológicos, otros por guerras y hay quienes sostienen que fueron expulsados por la expansión de los grupos nómadas del Norte.
En contraste, los grupos de Otomíes o Ñhañhú, son descritos como sedentarios, agricultores y cazadores, pero de gran decisión en las batallas, por lo que los mismos Aztecas les reconocían esa capacidad. Cabe agregar que se le ha llamado “la Nación Otomí” a los antepasados de los actuales Ñhañhú de Amealco y Tolimán, así como los pocos Pames (que se nombran a sí mismos como Xi’oi o Pami, que fue el nombre con que los denominaron los primeros españoles) que habitan en Tancoyol. Como grupo “Otopame” se identifican más con los Mazahuas, Matlatzincas y Nahuas o Mexicas. Al Noreste se estuvo en contacto con la cultura Olmeca y posteriormente con la Huasteca; al Sur con la Otomí de los actuales Estados de Hidalgo y México y, al Surponiente, con los Purépechas de Michoacán.
Hacia 1440-1446 Querétaro fue parte del señorío de Xilotepeque, dependiente a su vez del imperio Mexica, según datos encontrados que permiten tener una noticia desde la época de la administración del señor mexica Ahuízotl (1486-1502), por lo cual este lugar fue considerado frontera de dos imperios y frente hacia tierras Chichimecas, pero viene al caso decir que hubo avanzadas hacia el Norte de la entidad, según atestiguan las ruinas arqueológicas de Toluquilla, Ranas y Quirambal, mismas que se perdieron según fueron avanzando con más fuerza los Chichimecas.
Las primeras incursiones españolas en suelo queretano ocurren entre 1526 y 1529. Fueron a través de Huimilpan y La Cañada, con enviados de la encomienda de Acámbaro, a cargo de Hernán Pérez de Bocanegra. Posteriormente vinieron algunos Franciscanos de las custodias de San Luis de la Paz primero, y posteriormente de Apaseo. El primer nombre que se conserva de algún Franciscano es el de fray Alonso Rengel y, ya viudo y ordenado sacerdote secular, el licenciado Juan Sánchez de Alaniz.
La etnia Otomí (Nhäñhú) forma parte de los grupos indígenas de esta región, que además ha sobrevivido hasta nuestros días. Estaba organizada en grupos de familias emparentadas y establecidas en un territorio delimitado. Sus integrantes construían sus habitaciones de adobe, junto con otros elementos de la región. Las mujeres vestían el huipil y la enagua, y los hombres usaban taparrabo y ayate. Los hombres usaban desde jóvenes el pelo largo pero a los niños los rapaban, permitiendo a las mujeres el uso del pelo largo pero cortado en la frente. Se dedicaban al cultivo de la tierra y aún cuando estaban preparados para la guerra, no vivían para ella. Eran profundamente religiosos y practicaban rituales complejos con un calendario tan amplio que duraba todo el año.
Desde los días de la conquista de México, los españoles tenían conocimiento de estas tierras, por lo que continuaron su avance; pero tal parece que fueron rechazados por los mismos habitantes. Esto motivó a Hernán Pérez de Bocanegra a desplazarse por el Sur, dando motivo a las fundaciones de Huimilpan (1529) y Acámbaro. Más adelante se iniciará la historia cuando Maceguales, Otomíes y Chichimecas de Tlachco, Cincoque e Yztaquechichimeca (Querétaro, Apapátaro y San Juan del Río respectivamente) al mando del principal de Xilotepeque se unan a Cortés.
En 1529 Nuño de Guzmán salió a la conquista de Jalisco atravesando Michoacán. Se impuso en la región e hizo reparto de encomiendas. No se sabe a ciencia cierta en qué momento de 1531 estos conquistadores se encontraron con Querétaro; les hicieron saber a los pobladores que desde ese momento pertenecían a la Nueva Galicia y los invitaron a ser vasallos de Nuño. Y fue en este momento cuando aparece por primera vez Nanacach (vocablo náhuatl que significa ruido; conní en Ñhañhú dice lo mismo) al mando de los Otomíes que habían huido de Xilotepeque. Este personaje recibió de los Tenochcas el encargo de recoger los tributos (calpixque), radicándose en Querétaro (Tlachco) desde 1528. Fue bautizado primero como Hernando o Fernando de Bocanegra, en honor del encomendero.
En el caso de Querétaro, los españoles que tomaron Tlachco a nombre de Nuño de Guzmán, simbolizaron su posesión poniendo una cruz por mojonera en al cima del Sangremal (Ynlotepeque, corazón de cuesta), lugar sagrado desde tiempo inmemorial. Este lugar es en el que, según la leyenda, pelearon los cristianos con los indios locales. La historiadora Lourdes Somohano nos aclara y revela que la pelea no fue de Otomíes contra Chichimecas, sino que uno de los bandos estuvo conformado por los españoles de Nuño y sus aliados Purépechas, y por el otro Otomíes y Chichimecas de Tlachco.
El solar donde se colocó la cruz era de Nanacach (Conní) y fue la mojonera que señaló los límites entre este reino y la Nueva España; así Tlachco pasó a pertenecer al territorio de Nueva Galicia. Estos nuevos conquistadores negociaron con Nanacach y Olin, el principal Chichimeca. Así estos dos últimos se encargaron de apaciguar a la gente y fueron recompensados al nombrarlos caciques, independizándolos de Xilotepeque, con lo cual se beneficiaban. Nuño dio en encomienda a los indios de Tlachco y Cincoque entre españoles residentes en Michoacán. No les gustó la encomienda y se la dieron a Hernán Pérez de Bocanegra quien tomó posesión en 1534. Se instalaron en casa de Nanacach, junto con él llegaron indios Purépechas de Acámbaro.
En 1536 el cacique de Xilotepeque y los principales iniciaron el pleito contra Hernán Pérez de Bocanegra por Tlachco y los pueblos que consideraban de su jurisdicción. Otro pleito de por medio fue el suscitado por los límites entre las jurisdicciones de Nueva Galicia y la Nueva España. A estos pleitos se sumó en 1538 una demanda de Fernando Cantillana a Juan Jaramillo por la encomienda de Xilotepeque, pero no prosperó debido a que había dejado pasar demasiado tiempo. En 1541 Bocanegra perdió el pleito porque no pudo mostrar escrituras de su propiedad. La relación de Tlachco con Acámbaro y Apaseo continuó. Al perder Bocanegra la encomienda de la evangelización de la región pasaría a depender de la Audiencia de México y por tal motivo Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán, inició un pleito contra el Arzobispo de México por Querétaro que duraría cuarenta años, ganándolo el segundo.
Más de un siglo después, fray Isidro Félix de Espinoza escribió lo que bien pudiera llamarse la primera crónica de Querétaro, en la que narra la batalla, como si realmente la hubiese visto.
Se localiza al Poniente de la entidad, fijándose sus coordenadas extremas entre los 20º 31’ a 20º 56’ de latitud Norte y de los 100º 19’ a 100º 36’ de longitud Oeste. Colinda al Oriente con el Municipio de El Marqués; al Sur con los de Huimilpan y Corregidora; al Poniente con los municipios de Apaseo el Grande y San Miguel Allende, Guanajuato; y al Norte con el municipio de Comonfort, Guanajuato.
Agricultura :
El sector agropecuario en el municipio de Querétaro, cuenta con 39 ejidos y en 1970 era la actividad económica preponderante. Sin embargo, a partir de la expansión de la industria local y los servicios, se registró una notable transformación en el aparato productivo municipal en detrimento de la agricultura y la ganadería, que disminuyó su contribución al PIB municipal. También influyó en esta transformación el acelerado crecimiento demográfica en las colonias de la Cabecera Municipal, pues durante casi cuatro décadas se han venido fraccionando terrenos de labor para fines de vivienda y de urbanización.
El número de personal ocupado en agricultura y ganadería asciende a 4,261 personas, que representan el 0.1% de la población económicamente activa del municipio. La superficie total destinada al sector agropecuario, según el uso del suelo, es de 75,990 ha, de las cuales 3,890 se destinan a la explotación agrícola de riego y 24,437 de temporal, las 45,383 restantes son tierras de agostadero para uso pecuario, o bien, son áreas enmontadas o sin vegetación.
El agua de riego con fines agrícolas proviene de presas, bordos y unidades de bombeo. Se cuenta con 194 obras de bordos con una capacidad aproximada de almacenamiento de 18,998,000 de metros cúbicos. Son cinco las zonas agrícolas de alta productividad: Tlacote, Santa Catarina, Buenavista, Santa Rosa y el área integrada por Jofre, Montenegro, El Retablo, La Solana, El Nabo y Mompaní.
La superficie beneficiada con riego permite a los productores el cultivo en los dos ciclos agrícolas: primavera/verano y otoño/invierno. Se produce, principalmente, maíz, frijol, sorgo, cebada, avena, alfalfa , espárragos, chile y ajo. En tanto que el área temporalera, que es más extensa, sólo permite la producción de maíz y frijol una vez al año.
Ganadería:
Una parte de la superficie municipal continúa destinada al desarrollo ganadero, aunque en menor grado. El Censo Ganadero del 2,000 reporta 19, 396 cabezas de bovinos, 32,159 de porcinos, 2,390 de ovinos, 2,925 de equinos, 4,500 de guajolotes, 796 colmenas y 4,520 caprinos. Algunos establos lecheros siguen unidos a la antigua “cuenca lechera” estatal, principalmente el Ejido Modelo, Tlacote, El Rincón, Santa María, Montenegro y El Pilar.
Industria:
Si en la primera parte del siglo XX había un predominio claro de la actividad agropecuaria, la segunda parte de este siglo se inclinó con mayor intensidad hacia los sectores industrial, de comercio y de servicios. El lento crecimiento industrial del municipio de Querétaro, iniciado en los años 50’s, se aceleró a partir de 1960-1970, cuando se abrieron al comercio las zonas o parques industriales que forman el corredor industrial Querétaro-San Juan del Río. El municipio de Querétaro, por su carácter metropolitano, ha captado el mayor crecimiento industrial y de servicios de la entidad. La concentración es evidente: el 64.3% del total de la planta fabril de la entidad se encuentra en el municipio de Querétaro. Destacan la “Zona Industrial Benito Juárez”, con 450 has. y 105 empresas, el “Parque Industrial Querétaro” 347 has. y 40 empresas, el “Parque Industrial Jurica” de 70 has. y 60 empresas; y finalmente el “Parque Industrial Bernardo Quintana”
“Parque Industriales” fue pionera en materia de asentamientos industriales en la entidad en los años sesenta, junto con las áreas ubicadas en la Carretera al Campo Militar o San Antonio de La Punta. Más tarde se diversificó hacia Carrillo Puerto y el corredor que se encuentra junto a la Carretera Constitución, hoy llamada “5 de Febrero”. La mayor parte de las empresas cuentan con inversión extranjera y su grado de innovación tecnológica es alto.
De los 2,044 establecimientos industriales existentes en 1999, destacan por rama de actividad: la metalmecánica y la de autopartes con 669 empresas; la de alimentos y bebidas procesadas con 598; la papelera, imprenta y editorial con 240 empresas; así como la química y la vidriera, entre otras. La primera, la metalmecánica y de autopartes, constituye el 32% de los giros industriales establecidos. Del total de industrias, el 86 de las empresas exportan su producción, lo que constituye un volumen de operaciones en dólares de 412.62 millones.
El Cerro de las Campanas es una colina ubicada en la Ciudad de Querétaro. Un sólo hecho que duró segundos le dió fama y un lugar en la historia nacional: el triple fusilamiento de un emperador, un presidente y un general.
Ver nota completaEl ahora Teatro de la República fue proyectado por el Arquitecto Camilo San Germán, pero fue el Ing. inglés Thomas Surplice quien se encargó de realizar la obra que fue inaugurada en 1852 con el nombre de Teatro Iturbide.
Ver nota completaEste templo es la expresión máxima del barroco queretano del siglo XVIII, además de que encierra en sus paredes más de 200 años de historia y obras de arte inigualables.
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