Atribuida a Fray Juan Ramos de Lora, esta misión fue construida entre 1761 y 1767. Su fachada es, iconográficamente, la más elaborada, pues se observan detalles tradicionales de las construcciones europeas acompañados de elementos indígenas, como un jaguar y personajes con rasgos olmecas. La fachada representa a varios santos reunidos en coro a la Virgen sobre estípites y columnas salomónicas florecientes de vegetación calcárea, por eso se dice que simboliza la misericordia divina.